El infradiagnóstico no es casualidad, es el resultado de muchos factores que invisibilizan a la salud pélvica.
Hasta el 50% de las mujeres conviven con alguna disfunción del suelo pélvico, pero ¿una gran parte ni siquiera lo identifica como un problema?
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¿Por qué las disfunciones del suelo pélvico están infradiagnosticadas?
Las disfunciones del suelo pélvico se diagnostican poco porque a menudo se normalizan, no se preguntan en consulta y muchas personas no identifican los síntomas como un problema de salud.
Además, factores como la vergüenza, los mitos sociales y la carencia de información hacen que el diagnóstico llegue tarde.En la consulta nos encontramos muy a menudo con una realidad desgarradora: el problema no es la falta de soluciones, sino el infradiagnóstico. El suelo pélvico todavía es una zona llena de tabú, vergüenza y creencias que hacen que lleguemos tarde a consulta porque hemos normalizado o hemos aprendido a convivir con la incomodidad o la resignación.
¿Es normal tener pérdidas de orina o dolor?
Normalización social: Asumimos que las pérdidas de orina, el dolor en las relaciones sexuales o del ciclo menstrual, o incluso un prolapso son “peajes” inevitables de la maternidad o de la edad, o son normales porque le ocurre a mucha gente.
👉 Habitual no significa normal.
¿Por qué no se detecta en las revisiones médicas?
Carencia de proactividad clínica: A menudo, en las revisiones médicas se pasa por alto la salud del suelo pélvico. A veces, porque se asume esta normalización de ciertas molestias en algunas etapas de la vida, y en realidad por desconocimiento de la necesidad de investigar, preguntar y profundizar en las opciones terapéuticas.
Si no se pregunta, no se diagnostica.
Si el paciente no lo explica, el profesional debe asumir esta responsabilidad asistencial.
¿Quién puede tener disfunciones de suelo pélvico?
El estigma de la edad y el género: A menudo se cree que estas disfunciones afectan sólo a mujeres después del embarazo o el postparto.
Pero el suelo pélvico forma parte de la salud de todos: mujeres, hombres, niños, personas que no han sido madres… a cualquier edad y en cualquier etapa vital.
¿Por qué muchas personas no consultan?
Miedo al quirófano: La falsa idea de que la única solución es una operación hace que muchas personas retrasen o eviten la consulta hasta que la calidad de vida ya está comprometida.
👉 Muchas disfunciones del suelo pélvico se pueden tratar sin cirugía.
La prevención y tratamiento precoz son clave para evitar complicaciones.
Los 5 mitos que hacen llegar tarde al diagnóstico
1. ¿Es normal tener síntomas de suelo pélvico?
«Es normal, nos pasa a por todas»
No. Que algo sea frecuente no significa que sea normal. Que una de cada dos mujeres tenga una disfunción no la convierte en parte de nuestra biología sana. Normalizar el síntoma es el primer obstáculo para la recuperación.
2. Si me da vergüenza o no es grave, ¿mejor no decirlo?
“Me da vergüenza”, “no será tan grave”
Más de la mitad de las mujeres con síntomas no pide ayuda. La vergüenza y el tabú actúan como un muro que cronifica el problema.
Hablar con un profesional especializado es el primer paso del tratamiento. Crear un espacio de seguridad en el que explicar lo que te pasa, sin juicio, es parte del proceso terapéutico.
3. Si fuera importante, el médico ya me lo habría preguntado
Desafortunadamente, las pérdidas de orina, el dolor en las relaciones sexuales u otros síntomas no forman parte de muchas revisiones de rutina.
Si no lo explicas tú, puede pasar desapercibido hasta que los síntomas empeoren.
👉 Tú eres la mejor observadora de tu salud.
4. Después del parto o con la edad, es inevitable
Pueden pasar años desde el parto y seguir arrastrando disfunciones. No es una condena por haber sido madre o por hacerse mayor.
Es una señal de tu cuerpo que pide ser revisada y tratada.
Siempre hay margen de mejora.
5. No vale la pena, no tiene solución
Muchas mujeres viven años con molestias pensando que no hay nada que hacer.
La realidad es que la fisioterapia de suelo pélvico y los tratamientos conservadores pueden mejorar mucho la sintomatología y la calidad de vida.
👉 Pedir ayuda especializada sí cambia las cosas.
¿Cómo saber si tu suelo pélvico no funciona correctamente?
Algunas señales de alerta son:
- Pérdidas de orina al toser, reír o hacer deporte
- Sensación de peso o presión en la pelvis
- Dolor en las relaciones sexuales
- Dificultad para retener gases o heces
- Necesidad urgente de orinar
Si te identificas con alguno de estos síntomas, es recomendable consultar a un profesional especializado.
La consecuencia del silencio: la cronificación
Lo que no se trata, no mejora. Por el contrario, puede agravarse progresivamente, limitando tu actividad física, tu vida social, tu intimidad, tu autoestima y tu calidad de vida.
No es que estas disfunciones pasen poco; es que se habla poco.
👉 El diagnóstico precoz es clave para evitar la cronificación.
¿Qué hacer si tienes síntomas de suelo pélvico?
- No normalizarlos
- Consultar con un especialista en suelo pélvico
- Pide una valoración personalizada
- Inicia el tratamiento si es necesario
El primer paso no es tratar, es dejar de normalizar.
Si sientes que algo no va bien, consulta.
El diagnóstico precoz es la mejor herramienta para recuperar tu salud y bienestar.
Este artículo ha sido elaborado por a fisioterapeuta pelviperineal Marta Jiménez, especializada en rehabilitación del suelo pélvico y salud femenina.


